La tradición del árbol de Navidad

 
 

La tradición del árbol de Navidad

Esta tradición tuvo su origen en los países nórdicos, donde es muy común encontrar árboles como abetos y también diferentes tipos de coníferas que se dan durante todo el año.

Cronológicamente podemos ubicarnos entre el 2º y 3º milenio a.C., cuando los pueblos indoeuropeos iban haciendo su expansión por Asia y Europa. Ellos consideraban los árboles como la más viva expresión de la naturaleza y lo que sus fuerzas representaban, rindiéndoles culto.

Al caer las hojas y quedar sólo sus ramas, este aspecto triste y despojado se subsanaba con muchos adornos que trataban de recrear la naturaleza, que por superstición creían haber perdido.

Existe también, una leyenda que cuenta que en el siglo VIII un roble cayó sobre un abeto, pero no le causó ningún daño, y como el roble era sagrado, se suponía estar ante un milagro llamando desde entonces al abeto el árbol del Niño Jesús.

La forma triangular que tenía el abeto fue tomada como el símbolo de La Santísima Trinidad, estando en lo alto de la copa Dios.

Sin embargo, es de Alemania de donde viene la costumbre del moderno árbol de Navidad, fue por el año 1605 que también un árbol totalmente despojado de sus hojas fue adornado, con luces, moños y regalos.

En forma rápida esta costumbre se generalizó en diferentes países tanto en los que la navidad cae en invierno, como en los que es verano.

En el siglo XIX la tradición llegó a Francia, Gran Bretaña, China, Japón, Puerto Rico y Estados Unidos. En España llegaría recién a principios del siglo XX.

Actualmente, en cada rincón del mundo se arma un árbol de Navidad, tanto en las casas como en los comercios es tradición tener uno y los hay de todas formas, medidas, materiales y colores, pero todos simbolizan lo mismo que es la celebración de la Navidad.

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